El STRESS ACECHA…
“…Estar agudamente atentos a la experiencia, y así comprender las acumulaciones de cada día y liberarnos de ellas.”
Krishnamurti “El libro de la vida”
El stress es un malestar actual mundial, pero los argentinos sabemos bien de que se trata.
El stress es la respuesta que da un individuo ante diferentes factores que se llaman “estresores”, la reacción puede ser somática o psicológica. Los “estresores” son estímulos nocivos que amenazan la integridad, y se cruzan en la vida cotidiana con un fuerte peso de sobre-adaptación, sobre-esfuerzo, condicionando así la calidad de vida.
El stress no solo abarca la actitud de una persona frente a un determinado estimulo, sino también el contexto sociocultural, laboral, familiar, etc. Si los mecanismos de ajustes de una persona no están equilibrados, el stress viene al acecho. Para quedar preso/a del stress es condición encontrarse en un estado de vulnerabilidad tanto física como psicológicamente. Esto se debe a que el mismo agente “estresor” no impacta de la misma manera en todas las personas. Lo importante es aprender a tomar conciencia de lo que cada uno puede tolerar en cualquier ámbito de la vida, qué es lo que produce stress, identificarlo y revisar que significación tiene para cada persona.
CONSIDERACIONES SOBRE ALGUNAS SITUACIONES PRODUCTORAS DE STRESS
· Stress pre-quirúrgico: Si una persona tiene que enfrentarse a una cirugía, sea ésta menor o mayor, previamente pasa por la consulta de diferentes médicos, el clínico, el especialista, el cirujano, el anestesista. ¿Alguno de ellos pregunta algo sobre el miedo y ansiedad que produce transitar este hecho? En este tipo de stress es importante estar informado de los procesos por los cuales se va a transitar. Tener un vínculo empático con el médico, que pueda explicar algo sobre el dolor post-quirúrgico, pronóstico, etc. Estas aclaraciones tienden a aplacar el sufrimiento ligado a las fantasías de muerte que pueden aparecer como agentes estresores. El diálogo, la información, el vínculo con el médico, son condicionantes que pueden ayudar mucho a transitar un momento de stress.
· Laboral: Este tipo de stress es el más riesgoso de convertirse en crónico porque está supeditado a lo Económico, a lo Cultural, a la competencia, productividad, cohesión grupal, sobrecarga de trabajo, conflictos con las figuras que representen autoridad. Trabajar en un clima tranquilo, donde no estén contemplados los maltratos psicológicos, muy de moda en la Argentina, donde se revaloricen los sentimientos de pertenencia y referencia, donde la transgresión no sea la regla. De esta manera se puede ir cimentando menos posibilidades de engrosar a los agente estresores. Incorporando la creatividad a la reflexión se pueden ir logrando lazos más productivos y satisfactorios en el ambiente laboral.
Otro tipo de stress laboral es aquel que se da frente a la tecnología actual. Los cambios tan rápidos a nivel tecnológico a veces hacen que los recursos para adaptarse a lo nuevo no sean suficientes para que resulten eficientes. Este desequilibrio produce mucho stress. Las personas que trabajan con la tecnología están expuestas a problemas de columna, malas posturas, contracturas musculares, mucho sedentarismo y una sobre dosis visual permanente que es un fuerte agente estresor. Salanova y Cifre llaman a este fenómeno “sociedad compunicada”.
· Stress que produce presentarse a un examen: El examen puede vivirse desde sentimientos de miedo a la exposición, al fracaso, a no saber lo suficiente, a la incertidumbre, expectativas muy altas, todas las cuales pueden despertar un alto monto de ansiedad como así también producir malestares fisiológicos. En la jerga estudiantil se lo llama “CAPREX” (“Cagazo” pre-examen). Algunas personas se bloquean, se traban y otras se paralizan ante la situación de ser examinados.
o Stress en la vida familiar: Este stress dependerá de la calidad de los vínculos establecidos, si generan más satisfacción que frustración, si hay diálogo, confianza, comprensión. Dentro del stress familiar es muy común ver a los niños estresados, con alteraciones en el sueño o en la alimentación, mal-humorados, irritados, caprichosos e intolerantes.
· El síndrome del “BURN OUT”: Es un tipo de stress que se da más que nada en el ámbito de los profesionales de la salud (Médicos, enfermeros, etc.) Son personas que trabajan mucho. Los síntomas se manifiestan a través de: sentimientos de impotencia, cansancio extremo, dolores musculares, alteraciones del sueño, problemas digestivos. Se presenta en mayor medida en aquellas situaciones laborales que no contemplan condiciones de cuidado con la debida suficiencia y con un alto grado de exigencia También se lo conoce como el Síndrome del Quemado.
· Stress social: Es sabido el stress que producen las situaciones de inseguridad en las cuales estamos inmersos los argentinos, donde cualquiera puede ser un potencial atacante, ladrón o asesino. Los sentimientos de persecución que despierta esta situación, junto con la intranquilidad y la desconfianza, el descreimiento y la injusticia social son elementos sumamente estresantes que arrasan con el psiquismo, lastiman las emociones y hacen gritar al cuerpo.
· Stress post-traumático: Se da cuando una persona atraviesa un acontecimiento o un hecho traumático donde ha visto peligrar su integridad tanto física como psicológica. La persona se queda sin posibilidad de reaccionar debido a que el miedo anula la capacidad de reflexión. Los ejemplos más comunes son: un accidente, una mala praxis, abusos, muertes. Cuyas manifestaciones pueden ser sueños recurrentes, malestar psicológicos intensos, respuestas fisiológicas, dificultades para recordar, atención y concentración se ven disminuídas. Pueden presentar cuadros depresivos ansiosos, los síntomas pueden ser leves, moderados o graves y se pueden manifestar de diferentes formas.
“La relajación no es solo del cuerpo, no es solo de la mente, es de tu ser total”
Hola Lili!!!! Qué genial leer tus artículos. El stess es un tema sumamente candente en la vida cotidiana y en todos los ámbitos. Todos estamos con stress, pero lo hermoso de esta publicación es que hacés mención al stress de los niños, que prácticamente, no es tenido en cuenta, ya que los adultos nos ocupamos del nuestro propio , y no pensamos que ellos también lo pueden padecer.
ResponderEliminarMe encantaría saber más del stress en niños, adolescentes y jóvenes.
Muchas gracias
Besos
Marta